Enseñar, educar y adoctrinar.

elmundoesdistintosegunconlosojosconlosquelomiresSer profesor en educación secundaria se ha convertido en profesión de riesgo. Ya no sólo se tiene que formar a los alumnos de edades comprendidas entre 12-18 años (de media), sino que además se nos pide que les eduquemos. Pero, el rizo se riza hasta volverse imposible cuando se exige que no se adoctrine a los niños en ninguna ideología. Es obvio que si alguien educa lo hace según su forma de ver el mundo, o ¿no lo hacen todos así? Y claro, la forma en que uno ve el mundo es la que va a determinar su ideología. Sigue leyendo “Enseñar, educar y adoctrinar.”

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Las Cabalgatas de Reyes, síntomas de una sociedad enferma

Me da mucho miedo, he de confesarlo, observar cómo el mundo avanza a tal velocidad que gran parte de la sociedad española parece, no solo avanzar más lentamente, sino retroceder en lo poco que se había conseguido en los últimos 40 años. Sigue leyendo “Las Cabalgatas de Reyes, síntomas de una sociedad enferma”

Algo positivo de todo este desastre

cuestiona2btodo2b2El 13 de Noviembre de 2015 pasará a ser una de esas fechas ennegrecidas por la acción de unos desalmados, que sembraron París de sangre y desconcierto. Pero en esta entrada no voy a hablar del atentado, pues los medios están rebosantes de información de “último minuto”, conocemos la vida y obra de los malditos criminales, de su familia, aparecen expertos en mil y un tema relacionado con el mundo musulmán. Sigue leyendo “Algo positivo de todo este desastre”

Sobre las diferentes responsabilidades y el futuro de la #RSE.

Todas aquellas personas interesadas en la RSE como motor de cambio hacia una sociedad mejor deberían estar preocupadas por la evolución que se le prevé al concepto, en mi opinión, ya puramente empresarial. Repasando un manual[i]de contabilidad he encontrado un tema sobre Contabilidad Social, en el que se relacionan las diferentes responsabilidades que una empresa tiene con la sociedad de la que forma parte. Y es a partir de estas responsabilidades sobre las que quiero verter una opinión de lo que se intuye va a ser la victoria del significado instrumental del término RSE.

Las responsabilidades que se les supone a las empresas no son muy diferentes a las que se nos exige como ciudadanos. En concreto, estas son:
a. Responsabilidad económica: Va a depender del sistema económico en el que se participe por parte de la empresa. En nuestro caso, dentro del sistema mixto capitalista-economía de mercado, la función es producir y/o prestar aquellos productos que son demandados por los consumidores. Lo hará eligiendo aquella combinación de factores que sea más eficiente desde el punto de vista técnico y económico, para así, obtener beneficios para remunerar a los propietarios. Por supuesto, dentro de las funciones que se encomiendan a las empresas dentro del sistema, está la de pagar impuestos y colaborar en sufragar el bienestar social.
Esta responsabilidad se ha interiorizado sin ningún problema (en parte), no sólo por el mundo empresarial sino en la sociedad en su conjunto. Pero, es en esta responsabilidad donde se debe penalizar el comportamiento irresponsable de ciertos directivos que llevan a sus corporaciones a la bancarrota por asumir riesgos excesivos en la búsqueda de “máximos” beneficios.
b. Responsabilidades legales. Las leyes son las normas de obligado cumplimiento de las que se sirve una sociedad para su convivencia y que marcan el límite inferior a partir del cual las acciones dejan de ser irresponsables y pasan a ser delito.
Las normas se fijan por el poder político elegido por el pueblo y por tanto,  reflejan la voluntad del mismo. Pero, ¿es esto cierto? Las bien conocidas “puertas giratorias” han puesto de manifiesto unas maniobras “oscuras” (ya no tanto) en las que algunos políticos, que han legislado de determinada forma, años después, han pasado a formar parte de empresas beneficiadas con la legislación.  No sé qué les habrá parecido el Borrador de la Estrategia Española de RSC, pero creo que huele a una sola parte.
Se prevé una menor presión legal sobre los negocios ya que es bien sabida la aversión que existe en el mundo empresarial a las leyes que les afectan, a no ser que defiendan el derecho de la propiedad. Si la definición más usada de RSE por parte del mundo de los negocios es la de “acciones que van más allá de lo legal, en sentido positivo(…)”, con una legislación más laxa, casi todo lo que harán las empresas será RSE, ¿no creen?
c. Responsabilidades éticas.  Es aquello que no queda recogido en las leyes y que en cierto modo refleja la idiosincrasia de una sociedad. No cabe duda que nos podemos encontrar con comportamientos legales pero no éticos, sería el caso del auto-alquiler de la casita de Pedralbes de la Infanta Cristina (más datos).  Creo que es en este apartado, donde la RSE estratégica tiene más que hacer en esta batalla. Pero necesita de compromiso activo, algo que no cuadra demasiado bien con negocio.
Aquello que está bien o mal, que es incorrecto o correcto, depende de gran cantidad de variables, aunque no todas con el mismo poder.  Por ejemplo, cada español pasa de media 4 horas diarias frente a la televisión, por lo que este medio va a ser muy importante para dar forma a las necesidades éticas de una sociedad. Los medios de comunicación son empresas que se rigen por criterios económicos y, por tanto, no van a utilizar los medios para endurecer los estándares éticos sobre el comportamiento empresarial. Nunca tirarían piedras sobre su propio tejado, por supuesto. No porque sean conscientes o no de esta ocultación, sino porque han aprendido a hacer negocios bajo estas consideraciones éticas. Es aquí donde aparecen las escuelas de negocios y su responsabilidad por la persistencia de la irresponsabilidad. Más aún si quien debe instaurar estrategias de RSE en grandes compañías son las grandes consultoras, que parten de una irresponsabilidad manifiesta. Pensemos en las estrategias que pueden implementar aquellos que consideran normal tener sedes en paraísos fiscales para pagar menos impuestos (¿legal?, pero sin duda nada ético).
Incluso, los niños de ESO consideran normal y algo deseable, que las empresas se dediquen a perseguir el beneficio y se olviden de lo demás (lo sé de primera mano y no era Friedman el que contestaba). La educación, familias, el conocimiento informal, todo, desde hace años, va encaminado hacia el negocio de la vida. Nos educan parea ser felices teniendo más, incluso en televisión se felicitan de un +0,1% de crecimiento del PIB, sin preguntarse cómo se ha conseguido, “más es mejor”, y sí, lo hemos interiorizado.
Si la ética depende de las personas, y estas han sido en gran parte educadas por empresas, no podemos esperar más que lo correcto e incorrecto se asemeje mucho a los valores y principios empresariales.
A pesar de las dudas, veo en esta responsabilidad un campo dónde no todo está decidido. El compromiso activo de cada persona tiene mucho que decir. Debemos confiar en el trabajo que se está realizando desde algunas universidades, grupos civiles, algunos consultores, pero creo que hace falta colaboración y redes. Quizás sería conveniente huir del adormecimiento que producen ciertas prácticas y centrarse en el meollo, lo importante.
d. Responsabilidad filantrópica. Acción que tiene efectos narcóticos en la sociedad. Nace de la propia empresa y puede tomar diferentes formas. Desde donaciones de dinero a Cáritas, construcción de escuelas y hospitales, concursos de emprendedores, etc. Está bien la filantropía aunque no debería esconder otras intenciones que las de la simple ayuda sin contraprestación. A mi parecer, incluso deberían ser anónimas y desconocidas por la sociedad. Además, tampoco se debe dar aislada de las demás responsabilidades, hasta el punto que cualquier política de RSE debería considerarla como último recurso después de cumplir con las anteriores.
Si para algo existe esperanza en la RSE es porque podría cambiar todo aquello que nos ha llevado hasta esta crisis, la importante, la “Crisis de Responsabilidad Social”. Pero en los diferentes frentes se está fraguando la victoria de una RSE inocua y que va a instaurar a perpetuidad una forma de hacer negocios enferma y que en nada nos beneficia al 99% de la población.  Nos tenemos que esforzar para desplazar el poliedro y dejar al descubierto las múltiples caras (no sólo una, que es la que más ve), visiones, que tiene esto de la responsabilidad social. Temas como la investigación, pública y/o privada, los efectos de las estrategias empresariales sobre la economía en su conjunto, los incentivos de los agentes económicos, movimientos sociales, servicios públicos o privatizados, son temas que se deben asumir como relativos a formas de hacer negocios, y por ende, RSE. 
@Paco_Cervera


[i] Carrasco Gallego, Amalia et al.: “Estados financieros. Teoría y casos prácticos”. Pirámide. Madrid, 2009.

El Voluntariado Corporativo y su relación con la #RSE


Viñeta de Forges via http://www.fundacioncanfranc.org

Hace años que llegó a mis oídos el concepto de VOLUNTARIADO CORPORATIVO (VC) y mi respuesta inicial, sin más, fue de rechazo. No profundicé en el concepto y ahí lo olvidé. Durante este curso escolar estoy impartiendo el módulo Comercialización de Eventos en el CFGS de Alojamientos Turísticos. Como trabajo de fin de módulo pido a los alumn@s que elaboren un proyecto de evento empresarial. Entre los proyectos destaco, por su relación con el post, un viaje de incentivos que una empresa ofrece a comerciales que alcancen determinado objetivo. Durante el viaje se celebrará una jornada de colaboración con ayudas a la comunidad (prefiero no entrar en más detalles). Pues eso, años después vuelve el VC a mi vida, pero, esta vez, voy a tratar de entenderlo e intentar ver su relación con la RSE.

El VC ha recibido diversas definiciones pero comparten unos elementos comunes como son:

– Nacen de la voluntad de la empresa,

– de colaborar con sus emplead@s,

– en sus acciones en las que se benefician a individuos o colectivos ajenos a la propia empresa,

– y cuya participación por parte de los emplead@s no es obigatoria.

Ilustración 1. Definiciones de Voluntariado Corporativo ESADE (2012) pp 13 – 14 y La Caixa pp. 33, 34 y 35


En cualquier caso se produce una interacción muy interesante entre empresa, trabajador@s y comunidad.  Tampoco parece complicado entender que en esta interacción los tres agentes ganan (win-win-win). ¿Cuáles son los beneficios para cada agente? ESADE (2012) pág.27

Beneficios para los participantes en el VC. ESADE (2012) PÁG.27

No todo son beneficios y también los participantes pueden asumir unos riesgos  (ESADE, 2012, p.28) como pueden ser el despilfarro de dinero sin sentido por parte de la empresa, mala imagen para la ONL o escándalos de alguna de las partes que perjudique la reputación de las otras.

Si desean profundizar más en todo lo relacionado con el VC, al final del texto adjunto unos enlaces.

Lo que quizás me esté resultando más complicado es encontrarle una interconexión entre RSE y VC. Si han seguido mi blog sabrán que soy de la opinión que las demandas de la sociedad son las que obligan a las empresas a actuar de forma responsable, por tanto, y según he afirmado antes no tendría nada que ver con el VC, que nace de la propia empresa. ¿Elimina este hecho la relación? Pues creo que no. Las empresas mediante el VC satisfacen las necesidades e intereses de parte de la sociedad, o grupos interesados, como son los empleados y comunidad. Por lo cual, y si la empresa gestiona bien el VC, no emprenderá acciones que no sean demandadas por trabajador@s ni sociedad.

Pero, ¿tiene algo que ver el VC con el negocio de la empresa? Cuando hablamos de RSE solemos relacionarlos con la estrategia, política y valores empresariales. Además, y soy de este parecer también, las organizaciones empresariales funcionan para ganar dinero, por defecto. En cualquier caso, el VC sirve para ganar dinero a la empresa, pues motiva a sus empleados y además, puede mejorar su reputación y legitimidad ante la sociedad. Si la RSE tiene que ver con cómo se gana dinero, motivando a su capital humano no es mala forma.

A pesar, de lo positivo que tiene lo dicho hasta el momento, también me gustaría advertir que hay que evitar el confundir VC y RSE, pues esta última recoge muchos más asuntos que el primero. Sería mejor observar el VC como una simple metodología para gestionar las relaciones de la empresa con algunos stakeholders.

No debemos pensar, ni dejar a la libre voluntad de las empresas acciones sociales que un buen Estado del Bienestar debería cubrir. Es decir, cuidado con ocultar mediante el VC ineficiencias del Estado y/o del sistema económico. No es lógico, por ejemplo, que una empresa que trabaja en paraísos fiscales, después, mantenga acciones de inversión en la sociedad.

Para acabar la entrada destacar unos puntos que se señalan en un estudio elaborado por Forética y que nos establecen los criterios de legitimidad de la Acción Social de la empresa (Forética, 2011. Pág. 7):

1. Debe crear valor tanto a la empresa como a sus interlocutores.

2. Debe responder a demandas de sus interlocutores.

3. No debe sustituir a otras responsabilidades de la empresa.

4. Debe ser coherente con el habitual comportamiento de la empresa.

5. Debe estar alineada con los valores y estrategias de la empresa.

Agradecer, finalmente, la ayuda de Paloma Lemonche (@plemonche) y Jordi Jofre (@JordiJofreNeyra) por mostrarme el camino para iniciar esta entrada. Prometo más.

@Paco_Cervera

Enlaces:

España será de quien se la compre

Viñeta del Roto. (Fuente: http://dempeusperlasalut.files.wordpress.com)

Estudiando el anteproyecto de Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) o leyendo sobre los cauces que está tomando la sanidad en España, parece claro que caminamos hacia una privatización de estos servicios.
No parece extraño, o no debería de serlo, que el partido en el Gobierno y sus homólogos europeos empujen hacia la privatización de ciertos servicios que hasta ahora nos parecían básicamente públicos. Pero la ideología económica predominante es la neo-liberal, que considera el sector privado como más eficiente en la provisión de recursos.
Ante esta circunstancia (privatización) cabría preguntarse si todo es susceptible de ser negocio. Estamos hablando de servicios que afectan a la base democrática de una sociedad. Por ejemplo, necesitamos gente sana que sea capaz de preocuparse de asuntos, que para algunos deben ser triviales, como la felicidad, como el trabajar, disfrutar, cuidar a los niños, otra vez trabajar, pagar su hipoteca, es decir, algo que no sea caer enfermo y tener que preocuparse en si podrán pagar las facturas del médico. Pensemos en el grado de preocupación que una persona puede alcanzar si un hijo cae enfermo, y no puede ni faltar al trabajo, ni lo puede pagar. ¿Alguien cree que esta persona puede (quiere) adquirir las obligaciones que una democracia real conlleva? Puede ser me respondan que ahora tampoco lo hace, aunque esté mal, es su decisión. Son cosas diferentes no querer participar del juego democrático (es democracia) a no poder participar en el juego.
En cuanto a la educación, incluso me puede parecer peor. Si una empresa educa a un hijo, ¿en qué principios lo hará? ¿Es posible que en ese colegio se enseñe que el capitalismo es malo? ¿Es posible que en ese colegio se pongan en duda las bases del actual sistema? ¿Una empresa enseñará que otras empresas actúan de forma irresponsable cuando contaminan, no pagan impuestos, o explotan a sus trabajadores? ¿Dónde quedará la educación crítica? ¿Tendremos gente con una educación de calidad y otra con educación de distribución masiva?

Dos asuntos que no son baladíes. Estamos hablando de salud, educación y democracia, algo de lo que no se puede prescindir. Menos en el caso que se vendan para que unos (pocos) para que hagan negocio. Es posible que esta sea la dinámica sistémica, economía se come a democracia, pero no estoy convencido de que la gente sea esto lo que desee. Y si es la gente la que no lo desea es suficiente para convenir que el sistema va en contra de la gente y que se debe trabajar para cambiarlo. Aunque si consiguen privatizar la educación conseguirán adaptar las personas al sistema.

Quejarse es más cómodo pero no sirve. Participa.

Siento que me repito como el ajo, pero me gustaría volver a remarcar la importancia de la responsabilidad de la sociedad en aquello que nos está pasando. Quejarse está bien, pero no es efectivo. Es más importante participar en el cambio de aquello que no te gusta, que dejar que otros lo cambien, si lo cambian, por ti.
A continuación adjunto la (corta) conversación que la anterior noche mantuve con una persona que se supone estaba en las protestas en Madrid. He preferido mantener en el anonimato la otra parte.


Como se observa, esto es lo que yo llamo una POSICIÓN PASIVA. “Cuando encuentre a alguno que merezca mi voto lo haré…”. No le gustan los partidos que existen, seguramente opinará que los sindicatos son unos “vendidos al poder”, que “lo llaman democracia y no lo es” y toda esta serie de consignas que desde el Movimiento del 15M se lanzan.
Paso a analizar estas consignas que se lanzan, pues son en mi opinión un error de enfoque de este movimiento y a la vez, un verdadero peligro.
Empiezo con lo de “lo llaman democracia y no lo es”. ¿Qué se entiende por Democracia?
democracia.
(Del gr. δημοκρατία).
1. f. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno.
2. f. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.
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Creo que el pueblo en España participa lo que quiere en el Gobierno de sus tres niveles (Estado, Autonomía y Municipal). Cada cierto tiempo se da la oportunidad de que manifiestes tu opinión mediante el sufragio universal. La participación cada vez es menor. Algunos pensarán que los partidos existentes no les representan, bien que no les gusta la Ley Electoral, o que no aceptan los resultados. Sobre lo último, nada, aceptar los resultados es democracia.
¿Es posible cambiar la Ley Electoral? Por supuesto, la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General puede ser modificada como cualquier otra. Claro que para eso, la iniciativa debe ser aprobada en el Congreso. Pero como los partidos políticos “no nos representan”.
¿Nos pueden representar los partidos? Por supuesto, crea uno nuevo y muévete para compartir las ideas. Otra opción, afíliate a uno y desde las bases intenta hacer llegar tus propuestas a la cúpula. Al menos, en el que yo milito se puede hacer. Pero claro, dirán, a cambio de dinero, y no se tiene. Podría hacer una crítica sencilla sobre posibles destinos del dinero de uno, pero no. Existen asociaciones de vecinos, culturales, sociales, deportivas, ONG’s, religiosas que necesitan de colaboración y en algunas de ellas no se pide dinero, sólo voluntad de ayudar. Estas asociaciones son escuchadas en la elaboración de programas de los partidos políticos, ahí puedes.
Los sindicatos, “esos vendidos”. La misma reflexión que he hecho en los partidos políticos me sirve. Pero una cosa, cuanto más débiles sean las organizaciones sindicales menos derechos tendrán los trabajadores. Que no queréis que les den subvenciones, y ¿cómo se sufragan sus actividades?
No te habré convencido, pero quizás porque lo más fácil y cómodo es quejarse. Lo difícil es construir una democracia que te represente, primero porque tus ideas, quizás, no son las mayoritarias. Segundo, requiere de una RESPONSABILIDAD SOCIAL (de la sociedad) que necesita voluntad y esfuerzo de la ciudadanía. ¿Estás dispuesto?
Las reglas del juego son las que son, y siempre prefiero un mal político, que se puede cambiar, que un buen militar en el poder. No lo dudes, gente que lo ha vivido me lo dicen y aseguran. Les creo.
El Movimiento 15M, tuvo dos oportunidades de demostrar fuerza, elecciones autonómicas-municipales y en las nacionales. Simplemente, canalizando su fuerza moral en un partido se hubiera producido un cambio. En cambio, se prefirió sólo quejarse. El siguiente paso es participar y compartir ideas que sirvan para una mejor democracia.
Que no se olvide que la Democracia te da derecho a quejarte, pero obliga a la participación ACTIVA para que sea de calidad.

LAS EMPRESAS NO TIENEN PORQUE SER BUENAS

No creo en la bondad de las empresas. No se crearon para eso.  Friedman (1970) ya señalaba que la única responsabilidad de la empresa era la obtención de beneficios para sus inversores. Me puede parecer bien o mal lo que este señor decía, pero lo que es cierto es que las reglas del juego están para cumplirse.
Las empresas pueden buscar sobrevivir en el mercado y para ello van a buscar la complacencia de consumidores, sector público, inversores, etc. Es sólo eso  lo que busca una empresa cuando invierte en RSC. Es sólo eso lo que se pretende al COMUNICAR sus políticas de RSC en informes eternos que hablan de lo buena que es. Es la famosa Teoría de la Legitimidad. Y a mi me parece una maravilla, para eso están.
Las empresas han capturado la definición de sostenibilidad (o desarrollo sostenible)[1]y para ellas, en su forma de verlo, son sostenibles[2]. Alguien podrá pensar, más vale eso que nada. Que nadie las obliga a gastar dinero en esas cosas. Volvemos al origen, las empresas están para ganar dinero.
No me gusta cuando se habla que las empresas mediante sus políticas de RSE generan Valor Compartido. Aunque puede ser cierto, me pregunto: ¿Y es suficiente? ¿Es lo que se busca?
Recordemos la famosa definición de desarrollo sostenible del Informe Brundtland en el 1987: “Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades[3].  
Es por esto que a las empresas se les exige responsabilidad, no lo olvidemos. Están utilizando unos recursos que nos pertenecen a todos (nosotros y siguientes generaciones), y nosotros les debemos exigir el uso responsable de los mismos. Las empresas no tienen obligación sólo con sus stakeholders (limita mucho la obligación y la lleva a un terreno de su interés). La tienen con toda la sociedad.
Si creemos en la Democracia, debemos creer en el poder del pueblo en su conjunto. Es a nosotros, como pueblo, a quienes nos tienen que rendir cuentas (Accountability) las empresas. No podemos pensar que las empresas nos hacen un favor cuando invierten en RSE, es su obligación  MORAL.  
Con todo, las empresas hacen su papel. Si nosotros no exigimos, por qué van a hacer más. Si están cómodas y nosotros lo aceptamos, pues ya les va bien. Quiero decir que las empresas no pueden ser culpables de jugar mejor a un juego en el que nosotros les damos ventajas. Somos nosotros los que deberíamos jugar bien, cambiar algunas cosas o cambiar de juego.
A todos nos gusta ganar. ¿O no?


[1]Sostenibilidad es un estado y Desarrollo Sostenible es un proceso. Aunque se suelen utilizar indistintamente.
[2] Es como el alumno que estudia y suspende, para él, es el profesor que le tiene manía porque ha estudiado un montón. O quizás, no estudió lo suficiente.
[3] La definición tiene varias lagunas, que no entro a valorar. Aunque como una versión suave de desarrollo sostenible, puede valer.