El Día del Planeta.

Hoy, 29 de marzo, se celebra el día del planeta, Nuestro Hogar. No deberíamos centrar nuestras lamentaciones por los maltratos a los que le sometemos a un solo día, pero algo es algo.
 Hoy nos paramos un momento a escuchar los quejidos de un Planeta enfermo por culpa de una plaga.
No voy a extenderme. Me gustaría compartir con vosotros un vídeo en el que una niña de 12 años, Severn Suzuki, dedicó unas palabras a los asistentes a la Cumbre de la Tierra, en 1992.
 

Han pasado 22 años y nada parece haber cambiado. Eso sí, continuamos buscando formas de salvar un Planeta, cada vez más gravemente enfermo, pero sin que afecte a los negocios. Supongo que pararemos el maltrato cuando no haya a quien maltratar.
  El discurso de Severn me recuerda que detrás de mi vendrán otros y, por educación, no quiero dejarles lo que me han prestado en peor estado a cuando lo recibí, si puedo, incluso mejor.
 

Planeta, personas, pero antes negocio.


Esta entrada trata de resolver unas dudas, por lo extraño de lo que me ha sucedido. Todos conocemos a Ikea, empresa de origen sueco, implantada en más de 40 países. Su modelo de negocio (su forma de generar ingresos) consiste en vender (distribuir) muebles a precios asequibles para un amplio rango de la población, a partir de los 20 años. Para obtener beneficios los costes deben mantenerse muy bajos. El margen de la empresa ronda el 16% o el 17%, con lo que se demuestra que su posicionamiento en el mercado es excelente. (Visita este enlace sobre IKEA y su modelo de negocio)

Pero, centrémonos en la sostenibilidad. La imagen que tenemos de Suecia es la de calidad de vida y respeto por el medio ambiente. Efectivamente, desde la compañía no ahorran en esfuerzos para demostrarnos que tienen el respeto por el medio ambiente y sus trabajadores en su core-business (creía que no usaría nunca este concepto). Han creado una “norma” propia, IWAY, en la que las empresas de su cadena de valor deben comprometerse a cumplirla.
Ayer, 2 de enero del 2014, fui a IKEA Palma, se me han roto unos enganches de una estantería de la cocina. Rápido y confiado me acerco a la tienda y los pido. Su respuesta es que esa estantería ya no la tienen y que, por tanto, los enganches tampoco. Pregunto si las piezas se fabrican particularmente para cada modelo, y su respuesta fue afirmativa. Me indigno, la estantería está nueva (5 años debe tener) y por unas piezas de plástico tan pequeñas no la voy a tirar. A pesar de dar vueltas y vueltas, no encontré una pieza parecida. Decido entrar en la web de la empresa, Anna no me aclara nada, y no voy a llamar a un 902.
Es en este momento en el que decido indagar en su política de responsabilidad social, y efectivamente, tienen muy claro que la sociedad está cambiando hacia unos estándares más exigentes sobre el respeto y defensa del medio ambiente. Es por ello, que me extrañó tanto la política de recambios que llevan. Es más barato cambiar de mueble. ¿Es esto respetar el medio ambiente?
¿Recordáis el concepto de “Obsolescencia Programada”? Consiste en hacer que los productos tengan una vida determinada, para que así se necesite adquirir otro nuevo, lo que permite la supervivencia del sistema. Al hablar de muebles, no parece muy apropiado el concepto, pero se adapta perfectamente a lo que pretendo decir. Hacen viejo un producto que todavía puede servir, lo que genera un uso innecesario de recursos así como basura. Además, lanzan novedades de temporada para que lo que tenemos sea “anticuado”, lo que provoca la “Obsolescencia Percibida”. (Enlace a entrada “Comprar, tirar, comprar” y al documental en RTVE).
En definitiva, la duda que se me plantea es:
¿PUEDE SER SOSTENIBLE EL MODELO DE NEGOCIO DE IKEA?
Si alguien me quiere responder puede hacerlo contestando a las siguientes preguntas:
1. ¿La política de precios bajos es coherente con una política laboral con salarios dignos tanto en la propia empresa como en su cadena de proveedores?
2. ¿La política de costes bajos es coherente con la protección del medio ambiente? Siempre se ha dicho que respetar el medio ambiente es más caro que no respetarlo.
3. ¿Los materiales que se usan como materia prima de los muebles lo hacen a su tasa de reposición? Me refiero que si utilizamos madera lo hacemos teniendo en cuenta que no volveremos a tener la fuente de madera hasta dentro de un tiempo (años).
4. ¿Es compatible con el respeto y cuidado con el medio ambiente no vender recambios? Se tendría que demostrar que es más barato (ecológica y económicamente) cambiar un mueble que vender un recambio.
5. ¿Es compatible con el Planeta y su cuidado exigir a sus proveedores que no contaminen (sólo) de forma “severa”?
6. ¿Se tienen en cuenta en el cálculo de los costes de producción los costes externos que genera el transporte de las mercancías a sus diferentes centros de venta?
7. ¿Y la contaminación que supone desplazarse hasta sus centros de venta?
Conozco los esfuerzos que hace la multinacional por cumplir aquello que dice ser, aunque podría ser que el problema se encuentre en el propio modelo. Deberíamos plantearnos llegados a este punto y ante una elección entre Planeta, personas vs. Negocio, ¿qué preferimos?
Es en esta decisión dónde realmente se aprecia si el lenguaje grandilocuente se corresponde a comunicación, simplemente, o si, además, se ajusta a los hechos.
Juzguen críticamente, y todos nos beneficiaremos.
¡¡¡Feliz 2014!!!
EDITADO (8/1/14): Debemos definitivamente cambiar de estantería al no encontrar recambios. Es algo que la compañía debería plantearse en su estrategia de sostenibilidad.

Echemos la vista atrás con la #RSC


El mundo de la RSC debería hacer una reflexión sobre el sentido de la misma. Efectivamente, parece como si el día a día hubiese borrado de un plumazo aquello que ha llevado a la aceptación de esta materia como algo útil para el desarrollo sostenible.
Sea quizás culpa de lo abierta que quedó la definición del concepto Desarrollo Sostenible en el Informe Brundtland de 1987. Recordemos:
“aquel desarrollo que permite satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras”
¿Qué entendemos por necesidades? ¿Cuántas generaciones futuras? ¿Qué significa desarrollo? 

Si recordamos aquella época, al menos en mi caso, las imágenes que me vienen a la cabeza son la hambruna en África y la implicación de multinacionales americanas en abusos de poder en Latinoamérica. Incluso, añadiría, veníamos de la participación de empresas transnacionales en la instauración de dictaduras como la de Chile, por ejemplo.
¿Pueden las empresas ayudar a la Humanidad en conseguir el ansiado objetivo del desarrollo sostenible?
Si existe algún acuerdo generalizado, es que es la propia actividad humana la que está provocando el cambio climático. La actividad realizada a través de las empresas es insostenible por varios aspectos, uso de recursos, generador de desigualdad, como ejemplo.
Con todo, la RSC pareció ser un elemento que podía conducir al cambio necesario desde la empresa para la consecución del citado objetivo. La corriente más numerosa apostaba por que el cambio no debía producirse de forma revolucionaria, sino más bien, progresiva. Pero bien, siempre que se vea una voluntad clara, desde la empresa, por cumplirlo.
Desde siempre y desde posiciones más radicales (socialismo, ecologistas y feministas radicales), siempre se ha dudado de la RSC como estrategia que pudiese solucionar nada. Las posiciones más partidarias del statu quo, van más allá y dudan de la necesidad de cumplir con otros objetivos diferentes a los máximos rendimientos para los accionistas.
¿Existe el compromiso por parte de la empresa con el cambio necesario?
Una cosa es lo que se dice y otra, muy diferente, los resultados. En una entrada del blog “Menos samba y más trabajar o Informes de (II)” y alguna noticia no muy antigua “Nuevo récord de emisiones de CO2” que hace dos años ya se escribió igual “Nuevo récord de emisiones de CO2″, ya se vislumbra que los hechos no van en consonancia con las palabras. En el 1992, el mundo de los negocios se comprometió a trabajar por erradicar la pobreza y por la conservación del medio ambiente, parece tiempo suficiente.
Por tanto, podemos renunciar a la RSC, no por inútil, sino por la captura que se ha hecho por parte de los poderes partidarios del statu quo. Para ello podemos adentrarnos en el estudio de las posturas más radicales, según intereses, o por el contrario, dejarnos llevar por el tsunami neoliberal.Sería una pena, pero es demasiado importante el objetivo final como para perder el tiempo. Lo que no podemos es cerrar los ojos como si no pasara nada.
 Nosotros mismos.
@Paco_Cervera
@ResponsEcon

"Menos samba y más trabajar" o Informes de … Hay que mirarlo. (II)


Siguiendo con la esencia de la entrada anterior, Informes de … Hay que mirarlo. (I), pasamos a comprobar si alguna de las medidas que se dicen tomar en relación con el medio ambiente ha tenido algún efecto sobre algunas magnitudes, fácilmente asociadas al problema del cambio climático. Las elegidas han sido las emisiones de CO2, superficie forestal del Planeta y la obtención de electricidad por fuente.

Las emisiones de CO2 pueden considerarse uno de los causantes directos del calentamiento global. A lo largo de los informes de sostenibilidad las empresas hacen ostentación de su lucha y firme compromiso en la disminución de sus emisiones. Pero, ¿qué ha sucedido globalmente?

Las emisiones de CO2 han ido aumentando año tras año (bajada 2008 a 2009, ¿debido a la crisis?) en la industria manufacturera. En general, y si representamos las tasas de variación de las emisiones en su conjunto se observan tasas positivas. Aunque se podría destacar un menor crecimiento, sólo se convierte en negativo a partir del 2008, consecuencia de la crisis como se ha comentado anteriormente.

El caso de otras emisiones de otros gases perjudiciales sólo disponemos de datos para los años 2000, 2005, 2008 y 2010. En este caso, las medias anuales son las que se presentan en la tabla.
Otras emisiones de gases de efecto invernadero, hidrofluorocarbonos (HFC),  perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6) (miles de toneladas métricas de equivalente de CO2)
9,72%
6,36%
5,50%
Emisiones de óxido nitroso (miles de toneladas métricas de equivalente de CO2)
1,58%
-0,54%
0,93%
Emisiones de metano (kt de equivalente de CO2)
2,31%
1,41%
1,37%
Tasas positivas que ponen de manifiesto que en ningún caso los “intentos” de reducir las emisiones con efecto invernadero a la atmósfera han tenido el efecto necesario, la disminución, como veremos posteriolrmente con el metano.
Otra variable que se ha considerado ha sido la superficie forestal existente en el Planeta, pues serviría como pulmón a la vez que purifica las emisiones anteriores.  Se va reduciendo a una media anual de 1,28%.
Estamos echando más humo y en cambio, reducimos el tamaño  de los pulmones. Muy inteligente no parece.
También es relevante observar si, a pesar de lo anterior, la evolución en las fuentes utilizadas para obtener la electricidad denota una evolución positiva hacia energías más eco-friendly. Esperamos un incremento importante en el uso de fuentes renovables, así como una reducción en el uso del carbón. Los datos se presentan diferenciados por zonas, puesto que la producción se ha ido trasladando del mundo occidental a zonas con menos restricciones legales. A la vez, se ha optado por el porcentaje de energía eléctrica  que se obtiene por cada fuente, mejor que por las unidades físicas, pues se puede observar con más claridad la voluntad de cambio.
Si entendemos el carbón como fuente más contaminante observamos como su consumo ha aumentado. No sólo esto, además, las zonas con más proporción de uso son aquellas dónde se ha trasladado la producción. Ha disminuido la energía obtenida de fuentes como el petróleo y la energía nuclear.  Se mantiene prácticamente plana la figura correspondiente a la energía obtenida de fuentes hidroeléctricas. En cambio ha aumentado el uso de energía proveniente del gas natural. Puede parecer que el gas natural apenas emite CO2 a la atmósfera, al menos comparado con el carbón, pero produce la emisión de metano, mucho más perjudicial para el efecto invernadero. Sí que se observa un aumento pronunciado del uso de energías renovables, pero su peso es muy bajo en relación a las otras fuentes energéticas.
Se emite más CO2 a la atmósfera, se reduce la superficie forestal del Planeta y además, sustituimos una fuente energética contaminante por otra que contamina, de otra forma, pero más.  Las empresas se declaran más ecológicas porque dejan de contaminar ellas, para pasar a hacerlo aquellas que subcontratan. No es de extrañar pues que, entre premios y reportes de empresas “MÁS SOSTENIBLES”, nos encontremos con que hace pocas semanas se haya  superado los 400 ppm de concentración de CO2 en el Observatorio de Mauna Loa. Cifra que se considera como peligrosa para la vida humana.

Como decían aquellos humoristas ochenteros  “ MENOS SAMBA Y MÁS TRABAJAR”.
 @ResponsEcon
@Paco_Cervera
NOTA: Los datos han sido obtenidos de la web del Banco Mundial y los gráficos y tablas han sido de elaboración propia, excepto el último.

Informes de … Hay que mirarlo. (I)


Muchas empresas están titulando a sus informes de información no financiera como de sostenibilidad. En un trabajo publicado en la International Journal of Management (Vol.28 nº3), por Graham Hubbard (Univ. de Adelaida) se analiza la calidad de estas memorias de una muestra de 30 grandes empresas internacionales de diferentes sectores de actividad. 

Hubbard (2011). Página 824
 Los nombres con los que se bautizan estos informes según el estudio anterior se repartían como sigue:
Hubbard (2011).  Página 834
Ante estos datos nos podemos plantear si realmente estos documentos hacen realmente aquello que anuncian, informar sobre sostenibilidad.
En primer lugar, me gustaría diferenciar entre lo que es un estado, la sostenibilidad, y lo que es un proceso, el desarrollo sostenible. Cuando pensamos en sostenibilidad nos viene a la cabeza un concepto ecológico, incluso social. Si una empresa llama a su informe como de “sostenibilidad” es porque se le supone que, con sus actividades actuales, el SISTEMA ecológico y/o social está en equilibrio. Diferente es informar sobre las actividades que la empresa desarrolla para que el sistema se encamine hacia un proceso más sostenible. En definitiva, la sostenibilidad es un estado mientras que el desarrollo sostenible es un proceso.
En segundo lugar, ¿no parece demasiado pensar que cada corporación puede con sus actividades equilibrar un sistema tan complejo como la Tierra? Una empresa puede actuar acorde con los pilares que definen la sostenibilidad, pero la inacción de otra puede compensar negativamente lo que hizo la primera. Incluso, una empresa puede ser muy sostenible ECONÓMICAMENTE pero muy poco ambiental y/o socialmente. A pesar de ser las que mayores efectos tienen sobre el sistema, no podemos considerar a las empresas como las únicas responsables. Las familias y los estados con su dejadez también actúan en contra de la supervivencia del sistema.
Lo mismo nos pasaría si tuviésemos la tentación de titular las memorias como de “desarrollo sostenible”. No es fácil creer que una única corporación con sus actividades pueda encauzar al sistema por la senda que nos llevará a la sostenibilidad.
En cambio, si entendemos que la responsabilidad social empresarial es el instrumento del que dispone el mundo corporativo para contribuir al acercamiento a la senda del desarrollo sostenible, sí que sería más apropiado darle el nombre de informes y/o memorias de RSC o RSE.  
Queda clara la diferencia y relación entre los conceptos, pero aún, siendo considerados como equivalentes, se debería haber notado la amplia preocupación por parte de las empresas en las  cifras que miden el cambio climático y las diferencias económicas y sociales en el mundo.
Estas últimas líneas van a marcar las siguientes entradas del blog, pues se debería comprobar si tanto bombo en sostenibilidad empresarial tiene su resultado o bien hay que reformular las estrategias aplicadas.
@Paco_Cervera

Boicot a Mediaset

“Si no se adhirieran a nuestra propuesta, seguiríamos exigiéndoselo en adelante y promoveríamos un boicot de sus productos. Pero estamos seguros de que ustedes son los primeros que no quieren arropar con sus marcas hechos tan lamentables y tan dolorosos para las familias de las víctimas, como la de Marta del Castillo y tantas otras que han pasado por experiencias similares. Esperamos con ilusión su respuesta. Reciban un saludo cordial”.  Extracto de una publicación que, en su blog, un periodista español publicó dirigiéndose a las empresas que anunciaban sus productos en un programa de sábado noche en España.
La cadena de televisión, Mediaset (propiedad de Berlusconi), ha considerado sus pérdidas en publicidad en unos 3,7 millones de euros. La compañía considera que entre las frases anteriores y la retirada de publicidad de la cadena durante la emisión de su programa.
Quien publicó la entrada en el blog fue el periodista Pablo Harreros. Contra él la cadena televisiva Mediaset ha cursado demanda en la que se le exige la cantidad estimada de pérdidas de publicidad de 3,7 millones, incluso, que se le embarguen bienes si no dispone de esa cantidad.

Se plantean con esto ciertas preguntas:
a. Las empresas que retiraron la publicidad, ¿por qué lo hicieron?
b. ¿Tanta influencia tiene el blog de un periodista?
c.  ¿Dónde ha olvidado la RSE la compañía Mediaset?

Pablo Herreros.
Soy muy partidario de la idea que en este sistema económico, llamado Economía de Mercado, el poder lo tiene el consumidor. O así debería ser. O así pretenden hacernos creer. Si no es así, volvamos a llamarlo Capitalismo (ya lo decía el Sr Galbraith) con todas sus connotaciones.

En definitiva, los consumidores debemos ser conscientes de nuestro poder y obligar a las empresas a un comportamiento responsable y sostenible. Deseo que la Justicia entienda tanto lo que está juzgando (persona contra corporación) como en que juego (Capitalismo) ha sucedido.

La responsabilidad social de las empresas sólo puede nacer desde la sociedad hacia las empresas y no al revés. Y esta es una demostración.

@Paco_Cervera

Los intermediarios financieros y la sostenibilidad


El sector financiero y sus actividades han sufrido desde los 80’s un proceso desregulador sin precedentes desde antes del crack del 29. La inexistencia de normas y barreras que hayan protegido a las entidades financieras de los países ha provocado que el comportamiento “irresponsable” de unos se haya expandido, como la pólvora, por todo el mundo. El entonces Primer Ministro del Reino Unido, Sir Gordon Brown, declaraba el 9 de octubre de 2008, “estoy enfadado por el comportamiento irresponsable (de ciertos banqueros)” añadiendo que “los días de grandes “bonus” se habían acabado en la City londinense.
Ya sabemos de qué forma el sector financiero ha transmitido sus problemas a la economía real. Pero no deberíamos olvidarnos del DESARROLLO SOSTENIBLE, pues si lo perdemos de vista, quizás sea, después, demasiado tarde para acercarnos.
Los intermediarios financieros y la sostenibilidad. Fuente: Scholtens (2006)
Este sector de actividad, por su posición en el sistema económico, disfruta de un poder particular. Si se consigue que el sector financiero se comporte de forma sostenible, seguramente sería más fácil alcanzar el fin de la sostenibilidad. ¿Por qué puede ser tan importante para la consecución de la sostenibilidad?
En una primera respuesta, podemos deducir que los intermediarios financieros pueden ser responsables en sus actividades y relaciones con sus stakeholders. Como he señalado en otras ocasiones, la RSE puede ser un camino hacia la búsqueda del desarrollo sostenible y así, de la sostenibilidad.
Pero también, estas empresas pueden dirigir el comportamiento de otras empresas y dirigirlo hacia la RSE. Siguiendo a Schumpeter (1934)[1], nos decía que los intermediarios financieros dirigían los fondos que prestaban hacia sectores con mayor rentabilidad. Esto último significa que estas entidades actúan como catalizadores del crecimiento económico y redirigen los fondos que prestan hacia aquellos sectores económicos con posibilidades de mayor crecimiento. Si se consigue que los intermediarios financieros redirijan los fondos no tanto hacia sectores rentables, sino hacia sectores sostenibles, o responsables, la consecución del desarrollo sostenible será más accesible. La inversión socialmente responsable (ISR) es el camino pero debe adquirir más protagonismo. Este mecanismo sufre de algunas carencias (Scholtens 2006)[2], todavía, que deberían resolverse para que desplegara su total fuerza.
Por tanto, los intermediarios financieros pueden ser responsables en sus propias actividades, pero además, puede actuar como canalizador de fondos hacia las actividades sostenibles. Para ello necesitamos de banqueros con la voluntad, cierta y no condicionada, para el acometimiento de la RSE. Aunque, ante su falta de voluntad, no debemos olvidar que desde la sociedad se puede, y se debe, presionar para que la sostenibilidad sea un objetivo común de todas las entidades del sector financiero.
Vista la importancia para con la sostenibilidad del sistema de los intermediarios financieros, podemos imaginarnos (lo estamos viviendo) su importancia para con la insostenibilidad.


[1] Joseph Alois Schumpeter, The Theory of Economic Development: An Inquiry Into Profits, Capital, Credit, Interest, and the Business Cycle(Transaction Publishers, 1934).
[2] Bert Scholtens, “Finance as a Driver of Corporate Social Responsibility,” Journal of Business Ethics 68, no. 1 (2006): 19–33.

SOSTENIBILIDAD DE MIEDO

El Informe Bruntland de 1987, fruto de los trabajos de la Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas, definía el desarrollo sostenible como “aquel que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro en satisfacer las suyas”.  
Podemos criticar esta definición por varios aspectos (muy laxa, antropocentrista, no tiene en cuenta la sostenibilidad entre sociedades). Aunque nunca me podía creer que me iba a asustar tanto la palabra “sostenible” en boca de unos políticos.
Ejemplo de lo que digo es la Reforma Laboral, en la que se habla de la “insostenibilidad del modelo laboral español”. También, las medidas para hacer del Sistema Sanitario “Sostenible” o el Estado de Bienestar “sostenible”, la RTVE más “sostenible” (Información sobre la Medidas).
Según el Gobierno, las medidas se toman para que las generaciones futuras no paguen las consecuencias de los “excesos de hoy”.   Estaremos todos de acuerdo, que nuestros hijos, nietos no deben pagar fiestas y abusos de sus antepasados.¿ Y si analizamos el mensaje que se nos traslada en conjunto con las medidas tomadas?
Si reformamos el mercado laboral y lo hacemos más barato (otros prefieren llamarlo flexible) ¿en qué sentido es o será más sostenible este mercado? Con sinceridad, no encuentro un uso adecuado de “sostenibilidad” en este contexto.
Se recortan gastos en Sanidad (otros los llaman ahorro, evitar duplicidades, ser más eficientes) para hacer un Sistema Nacional de Salud (SNS) más sostenible. Que nuestros descendientes disfruten de la misma sanidad que nosotros. Para ello, lo que se hace es empeorar la nuestra, para que el día de mañana puedan disfrutar de una sanidad mala. Muy inteligente.
Se elabora un Decreto-Ley para ahorrar en gastos, en principio, innecesarios para hacer del Estado del Bienestar algo “sostenible”. Para ello, reducimos en Educación, en Mantenimiento de Carreteras y privatizamos lo que nos quedaba.  Que sentido tiene que no gastemos dinero en el mantenimiento o conservación de la Red de Carreteras, nos va tocar arreglarlas igual (la propuesta es poner peajes, aunque no cuadra muy bien en la filosofía de nuestro sistema fiscal). Si no las arreglamos, nuestros descendientes disfrutarán de unas carreteras peores, que comprometerá su posibilidad de desarrollo. Si privatizamos Servicios Públicos, obtenemos dinero, que nos gastamos hoy y que las generaciones futuras, ¿disfrutarán?
El sistema educativo, quitar recursos a un sistema, que necesita más dinero, es sentenciarlo a muerte. No quiero extenderme en este punto, pues daría para otra entrada. Aunque tampoco le veremos ningún aspecto positivo a esta “sostenibilidad”.
Se podrían buscar otras excusas, palabras o motivos que justifiquen las medidas, porque la SOSTENIBILIDAD no cuadra bien, incluso chirría. No sé, “conponderación”, “ajuste temporal”, “medidas de estímulo al ahorro de gastos”, o bien, RECORTES.
Si queremos mantener la SOSTENIBILIDAD DEL ESTADO DE BIENESTAR, sólo debemos obtener ingresos (tributos) para sufragarlos, de forma PROGRESIVA, quien más tiene más paga, y además más porcentaje. Podemos cobrar impuestos de aquellas personas que dicen querer a su patria, pero no pagan impuestos en ella, los que los sacan y no pagan en ningún lugar, o de aquellos que pagan muy poco para lo que disfrutan. Si, además, estimulamos la economía, no sé, arreglando carreteras, igual
                                NUESTRO ESTADO DEL BEINESTAR SERÍA “SOSTENIBLE”
 

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA – ( COMPRAR, TIRAR, COMPRAR )

Hola a todos.
Hace tiempo que desaba escribir alguna cosa en el blog, aunque el tiempo hasta mediados de junio será limitado. Ante la falta de tiempo he optado por colgar un documental, muy famoso, que trata el tema de la OBSOLESCENCIA PROGRAMADA. Este concepto explica el hecho que las empresas, de una forma consciente, programan el final de la vida de sus productos. ¿Cuántos de nosotros no habremos escuchado frases del estilo, “est@s … no son como los de antes”?
Se complementaría con otro concepto, OBSOLESCENCIA PERCIBIDA, es aquella que nos empuja a deshacernos de productos que todavían no han alcanzado el final de su vida útil. Los ejemplos son claros, la moda, tecnología informática.

El sentido de todo esto sería el mantener un patrón de crecimiento económico, basado fundamentalmente en el consumo de las familias. Si tiramos antes compramos antes, así las empresas producen, contratan a gente que con su salario vuelve a comprar…
Parece perfecto, ¿no? Pues, NO. No se tienen en cuenta los efectos sobre el Planeta de lso recursos utilizados para producir, ni los de los residuos que se generan al deshacernos de lo viejo.

Espero que lo disfruteis. Hasta pronto.