Se parece bastante a lo antiguo.

Un tweet, de la cuenta oficial de Podemos Andalucía, en el fervor de las negociaciones con el PSOE de Susana Díaz para formar gobierno después de las elecciones de marzo del 2015. En él se aprecia una línea roja en cierto modo coherente con unas ideas expresadas por la organización morada. Sigue leyendo “Se parece bastante a lo antiguo.”

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Seis minutos de insostenibilidad

Durante el mes de agosto muchos de nosotros aprovechamos para desconectar de las preocupaciones del resto del año.  La desconexión  no debe aislarnos de los problemas que nos rodean. La inactividad laboral nos permite afrontar con mayor lucidez temas que durante el año laboral simplemente “nos interesan” o “nos disgustan”.

Durante este mes decidí no publicar en el blog, por motivos personales, pero el otro día llegó a mi vista el siguiente vídeo. Son 6 minutos, sólo, en los que imágenes aceleradas muestran uno de los problemas de nuestra sociedad, el SOBRECONSUMO.
En la RSE no se debe perder el norte. Centrarse en los objetivos básicos puede ser un buen plan, en contraposición a los múltiples conceptos que desde el “managerial capture” se nos lanzan para desviarnos del camino.
Espero lo disfrutéis y compartáis.
@ResponsEcon

Cuando los errores son importantes

Hay frases que las personas repetimos generación tras generación. Frases como la de “errar es humano”, “quien estudia puede suspender”,  u otras de este estilo, cuya intención es quitar hierro a posibles fallos en lo que se está haciendo.  Pero CUIDADO. Hay fallos y fallos. Digo esto porque los economistas llevan una racha de errores cuyos efectos estamos notando en España.


Fuente: http://imfdirect.files.wordpress.com/2011/04/ob_spring-2011-weo2.jpg
Empezamos con un error que pone de manifiesto que las políticas económicas de tipo restrictivo tienen importantes efectos sobre la economía. Desde el Fondo Monetario Internacional (FMI), su economista jefe, Olivier Blanchard, constató un error de estimación del multiplicador fiscal. El valor que se le suponía era de 0,5 cuando en realidad era del 1,5. Esta diferencia implica que las medidas que desde el FMI se aconsejaron a España (también a Portugal) de recortes en materia fiscal tenían un coste sobre la economía del país tres veces mayor. En cifras, si se recortaban 1.000 millones, se estimaba un coste de 500 millones en vez de los 1.500 millones reales. Por tanto, los efectos sobre el consumo y paro han sido muy grandes.
Fuente: http://globedia.com/imagenes/noticias/2013/4/23/reinhart-rogoff-fraude-pensamiento-economico-dominante_1_1662846.jpg
Otro error, muy comentado estas últimas semanas, en un trabajo de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff (Harvard University), en el que consideraba que una deuda pública superior al 90% del PIB estaba asociada a tasas de crecimiento de la economía más pequeñas. Por tanto aquellos países cuya deuda pública superaba esta cifra su salida de la crisis será mucho más lenta. Será esta una de las excusas más fuertes para defender una contención del gasto público y por ende, del déficit. Se ha demostrado que la diferencia de crecimiento no es tan significativa.
Y este viernes, 26 de abril, el Gobierno de España ha rectificado el cuadro macroeconómico que presentó en diciembre para la justificación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). La diferencia de cuadros es muy importante. No se creará empleo hasta el 2016. ¿Cómo mantendremos un paro tan elevado? ¿Nos lo podemos permitir?
Fuente: http://www.urgente24.com/sites/default/files/imagecache/imagen-nota-622×342/notas/2013/04/25/desempleo%20en%20espa%C3%B1a.jpg
El error del Gobierno es importante, aunque mucho menos que los dos anteriores. Digo esto porque los economistas no somos futurólogos. Somos como médicos (je je je, metáfora poco usada) podemos saber cuáles son los problemas de una economía, pero no podemos asegurar que las medidas que tomemos den un resultado seguro.  Los dos primeros errores son GRAVES por ser de diagnóstico, pero la del Gobierno es de resultado. Claro, nos faltaría saber si el error de resultado no se sabía. Por último, continuar con unas políticas que se han demostrado erróneas, ESTA SÍ QUE ES RESPONSABILIDAD DEL GOBIERNO.

Fuentes:
. Economistas Frente a la Crisis: http://www.economistasfrentealacrisis.com/

Impulso a los emprendedores, ¿en estos momentos?

Volvemos a la economía  en el Blog. Esta vez para decirle al Gobierno que  ya está de contar mamarruchadas.  ¿Qué pretendemos con tanta ayuda y plan para el EMPRENDEDOR? ¿Para qué sirve toda esta traca? O mejor, ¿servirá para algo? Permítanme dudar.

En mi opinión, crear empresas, o ayudar a qué se creen, en un momento en el que se están cerrando gran cantidad de ellas por no existir demanda, ni crédito, ni expectativas de mejora, se puede calificar, como mínimo, de irresponsable.
Ya hace tiempo que se llama al sistema económico que nos gobierna como “Economía de Mercado”. ¿Por qué? Limpieza de cara del Capitalismo. Se le presupone al mercado una delegación del poder al consumidor. Quizás por este motivo, algunos autores consideran a este sistema como el más democrático de todos los habidos.  ¿Es cierto? En principio, los consumidores a través de sus gustos, preferencias, necesidades lanzan señales al mercado que recogen las empresas. Estas fabrican aquello solicitado bajo la restricción de disponibilidad de recursos. Todo perfecto si no existiera la restricción para los consumidores de la RENTA DISPONIBLE. Claro, las empresas sólo escuchan las voces de aquellos que pueden comprar sus productos. Extraña democracia.
Todo lo anterior nos sirve para entender que no tiene sentido crear empresas para crear empleo, más si tenemos en cuenta, que no tienen a quien vender. En España existe una idea generalizada de que cada vez disponemos de menos renta para consumir. Pues si no pueden vender al consumidor final, venderán a otras empresas. Pero se supone que estas empresas deben vender al consumidor final, que cada vez dispone de menos renta.
Otra opción sería que lo que se produjera aquí se exportara, lo que nos permitiría obtener dinero para los trabajadores que empezarían a comprar, y así, hasta la fase expansiva. Pero, ¿cuáles son las expectativas en nuestro principal mercado?  Véanlo aquí o en el informe.  No son lo suficientemente positivas como para esperar un arrastre de la economía española.  Si las previsiones ya no son demasiado halagüeñas, hay que añadir el hecho de imponer ajustes a economías que parecían optar por otras vías, léase Francia, que no parecen incluirse en el informe presentado.

Las rebajas en las cotizaciones en la Seguridad Social destinadas a la contratación por parte de los empresarios pueden revertir en problemas de financiación de este organismo. Con ello, se verían afectadas políticas de sanidad y protección social que se suelen financiar por esta vía.
La idea de que todo el mundo debe ser “emprendedor” espero no sea una estratagema para que cada trabajador se pague sus propias cotizaciones a la Seguridad Social, que a estas alturas de la crisis ya cualquier cosa es factible.
En conclusión, sin una política expansiva a nivel europeo nos podemos ver abocados a años de paro y pobreza cada vez mayores, ya no sólo en los países del Sur. No entender la dinámica de un sistema parece ser la causa, porque si se sabe lo que se está haciendo tendríamos que hablar de palabras mayores.
 Para finalizar, un par de lecturas:
Hay solución, ¿la queremos? Entrada en este mismo Blog donde explico algunas medidas que se tomaron en USA para salir de la crisis de los 30.
Blog de Economistas Frente a la Crisis, en particular una entrada que se titula “Desmontando mitos: los empresarios no crean empleos”.
@Paco_Cervera
 Nota: Los gráficos

La Trampa de Liquidez Europea

A la espera que el BCE rebaje los tipos a 0,75%, me replanteo un tema que me preocupó en mi época de estudiante, la trampa de liquidez. Concepto que se le atribuye a John Maynard Keynes y que en esta entrada se tratará en qué consiste y bajo qué condiciones puede aparecer.
La trampa de liquidez (liquidity trap) es una situación en la que la política monetaria pierde su efectividad. Se da cuando los tipos de interés son muy bajos (cercanos a cero) y por más que intervenga el Banco Central inyectando dinero, éste no llega a la economía real (familias o empresas).
En los siguientes gráficos se representa una situación en que la política monetaria produce su efecto. En el gráfico A, se representa el mercado de dinero, donde MS corresponde a la oferta monetaria y MD a la demanda de efectivo.  La relación entre el tipo de interés y la MD es negativa, esto es, cuando más alto es el tipo de interés (r) se demandará menos efectivo. La situación se explica como que prefiero disponer dinero invertido si el mercado me paga un r alto. Pero, cuando se pretende reactivar la economía, se tiende a bajar el r, así las empresas y personas deciden demandar más efectivo para invertir (gráfico B). Vemos como en el gráfico C, la producción en la economía se desplaza debido al incremento en la demanda agregada.

Ilustración 1. Trampa de liquidez. Fuente: http://www.eumed.net/dices/definicion.php?dic=4&def=836
La situación en la que se da el proceso anterior, es cuando, en forma de cadena:
r0>>r* >>> MD0>>MD*>>>>>MS0>>MS*>>>>>>I0>>>>I*>>>>DA0>>DA*>>>Y0>>>Y*
Pero, si nos encontramos en un punto tal que r*, muy cercano a 0%, ya no lo puedo bajar más, y dejaría de tener efecto sobre la economía, puesto que por más dinero que el Banco Central inyecte a la economía, los agentes prefieren mantenerlo en efectivo que invertirlo o gastarlo.
¿Por qué el dinero no fluye por la economía como debería? Por ejemplo, una situación sería el caso en el que BCE suministra dinero a los bancos comerciales, y estos se quedan el dinero porque prefieren quedarse el dinero para sanear balances dañados por malas inversiones. También pueden preferir quedarse el dinero, los bancos, para comprar bonos de deuda pública que les da un mayor rendimiento. Las familias pueden decidir mantener el dinero en efectivo porque no existen alternativas de inversión con la suficiente rentabilidad para compensar el riesgo que se asume.
Ante estas situaciones, las empresas deben bajar los precios de sus productos, para poder dar salida a los mismos. Lo que generaría un proceso deflacionario, con los consiguientes efectos negativos sobre la economía real. Menos producción, menos beneficios, más desempleo…
Una posible salida a esta PELIGROSÍSIMA situación sería que el BCE comprara bonos de deuda para bajar su rentabilidad y suministrara dinero en la economía hasta generar inflación.
Parezco el “Agorero de la Corona”, pero fijémonos en las circunstancias que nos rodean, y comparemos con lo anterior, se parecen en demasía. La “Trampa de liquidez” la estudié para el caso de Japón en los 90 del siglo XX. Burbuja inmobiliaria, financiera, recortes públicos, estancamiento económico, aunque de esto ya escribiré.

L@S TRABAJADOR@S COMO ALTERNATIVA

Estamos donde estamos (frase política) y debemos pensar en cuáles son las alternativas a las que nos enfrentamos para poder salir de la crisis. El Gobierno ha decidido pagar lo que se debe, y desde la Unión Europea (UE) y Fondo Monetario Internacional (FMI) así se nos exige. Para devolver casi el 400% de nuestro PIB, se plantean varias alternativas, ninguna es una opción mágica pero alguna de ellas debe ser elegida.
A la que nos estamos enfrentando es que el Gobierno, UE y FMI, ante la imposibilidad de devaluar la moneda (hacernos más baratos hacia el exterior) sólo puede disminuir la cuantía de lo que los trabajadores cobran. De esta forma, los trabajadores españoles son más pobres respecto al exterior y se consiguen dos cosas. La primera, es que los costes salariales de las empresas sean menores y por tanto, sean más competitivas respecto a sus competidoras en el exterior. Al ser más baratos nuestros productos, relativamente, aumentarían nuestras exportaciones. La segunda cosa que se busca es que, al ser más pobres los habitantes de nuestro país, las importaciones se reducirán. Por tanto, aumento de exportaciones y disminución de importaciones nos llevan hacia la busca de un superávit comercial que podamos dedicar a devolver la deuda. Estas medidas que se están tomando, no son nuevas. En la crisis del sureste asiático de 1997, fueron estas medidas las que el FMI obligó a implantar. En mi opinión estamos intervenidos de facto, estamos aplicando las mismas medidas que nos obligarían desde fuera. Empobrece a tu población para generar superávit y así pagar.
Otra opción, siempre pensando en pagar, sería renegociar la deuda. El Gobierno debería sentarse a renegociar los plazos y cantidades a devolver (quitas). Si algo parece claro, es que si estamos muy endeudados es porque alguien nos prestó. Entre todos debemos asumir responsabilidades, y entre ellas está que los prestamistas asuman pérdidas. Pero con esto no es suficiente para devolver las deudas. Se tendría que buscar estimular el crecimiento económico y generar recursos para poder pagar.
Cuando se dice que se quiere crecer, se habla de aumentar el PIB del país. Si definimos esta macromagnitud como la suma del consumo (C), la inversión (I), el gasto público (G) y el saldo exterior (Exportaciones (X) menos Importaciones (M)).
PIB = C + I + G + X – M

El Gobierno actual ha decidido:
Aumentar los impuestos, tanto directos (sobre la renta), como indirectos (sobre el consumo. Afecta esta decisión al consumo privado, a la inversión empresarial y a las importaciones que disminuirán. Para hacer crecer el PIB, nos quedarían el G y las X.
Disminuir de forma espectacular el gasto público. Casi diarios son los titulares en prensa en relación a los recortes en sanidad, educación e inversión pública. Por tanto, tenemos que la G, también disminuye.
– Nos quedan las exportaciones. Para aumentarlas, nuestros productos tienen que ser o muy buenos, o muy baratos. Si se reduce el presupuesto para investigación, se aumentan los impuestos a las empresas, se reduce el gasto en educación, parece que la alternativa es ser baratos. ¿Y cómo somos baratos? Reduciendo los costes de producción, lógico. Podemos reducir los costes bien aplicando nuevas tecnologías (no parece ser, ya explicado), reduciendo el porcentaje de beneficios y/o reduciendo los costes laborales. La Reforma Laboral, las diferentes bajadas de sueldo a funcionarios y precarización de sus condiciones laborales, actúan hacia una brusca reducción de los costes laborales. Tendremos productos baratos para exportar a costa de peores sueldos.
Si analizamos lo anterior en conjunto, observamos que disminuyen componentes como el consumo (aumento de impuestos y reducción de renta), disminuye inversión (aumento de impuestos y disminución de beneficios), reducción del gasto público, disminución de importaciones. Sólo el incremento de las exportaciones puede hacer incrementar el PIB. Pero para compensar todos los descensos nos tendríamos que empobrecer mucho. Esta es la opción que nos exigen los “mercados”.
La otra opción, y teniendo en cuenta que queremos pagar, aunque quizás no ahora, es siguiendo políticas que ya se aplicaron:
Aumento de salarios. Si se da fuerza a los sindicatos, y estos desarrollan su función, se pueden renegociar las condiciones laborales de los trabajadores, eliminar la reforma laboral. Con ello lo que se consigue es un incremento (al menos no empeoramiento) del consumo, o del ahorro. Al mismo tiempo, y manteniendo los impuestos, se podría ingresar más por parte del Estado. Al aumentar el consumo, se ingresa más por impuestos indirectos (IVA), más por impuestos directos (IRPF). Estos mayores ingresos de las familias permiten el pago de sus deudas con los bancos.
Las empresas, ante este aumento de los costes laborales, pueden, disminuir beneficios (tasa de) o investigar en nuevos productos o técnicas de producción para reducir sus costes. Tendríamos productos diferenciados y de calidad. Que “fácilmente” podríamos exportar. Las empresas disponen de fuerza laboral suficientemente formada para ello. Aunque deben asumir una mayor participación de las rentas laborales en el producto final.
El Estado como ya se ha comentado, podría ingresar más. Al menos podría mantener las inversiones en educación y sanidad, el mantenimiento de las infraestructuras.
En mi modesta opinión, estoy seguro que la segunda opción es posible. Pero, ¿qué hace que no se aplique?
Básicamente, creo que dos motivos, el miedo a los mercados de capitales y que retiren sus inversiones de España, muy probable. Pero, ¿quién te asegura que no los retiren ya ante las pocas perspectivas de crecimiento? Y la ideología, podemos pensar que el Estado distorsiona a los mercados y que éstos se autoajustarán dentro de un periodo de tiempo. Pero, tenemos demasiados ejemplos en los que la autorregulación de los mercados no ha funcionado, uno es el mercado de capitales.
Por tanto, debemos elegir, sin miedo y evaluando las consecuencias de cada elección. Por todo lo escrito antes y porque, ni Portugal, ni Grecia, ejemplos de la opción de empobrecimiento de su población, no crecen. Porque creo en la población española y sus capacidades, por todo, elegiría la segunda opción.
Renegociar nuestras deudas con los acreedores y asumir TODOS nuestra parte de responsabilidad sobre la burbuja. Después, por qué no, optar por dar fuerza a los trabajadores. No somos unos holgazanes, somos una alternativa.
No pretendo demostrar ni que tengo la solución (ojalá) ni que la economía es tan sencilla. Simplemente estoy opinando sobre algo, y mi opinión es como la de todos, cuestionable. Pero, he de decir que los razonamientos que acabo de aplicar se estudian en las facultades de economía, no los creo descabellados.

ESTA CRISIS SÍ LA PAGAMOS (PARTE II)

¿Se les puede exigir a los bancos que entiendan sobre gestión de riesgos? Básicamente su retribución viene determinada por la gestión de diferentes tipos de riesgos, cuya relación es directa respecto al precio que cobran a su cliente en una operación financiera. Los diferentes riesgos son:

 1. Riesgo de Crédito: Se correspondería a aquel en el que se incurre por la probabilidad de que la contraparte no pueda pagar aquello pactado. Va intrínseco a la propia actividad financiera.
 2. Riesgo de Mercado: Es principalmente aquel asociado a la variación o evolución de los precios de los activos.
   3. Riesgo de interés: Tiene relación con la composición de activos y pasivos en función de la evolución de los tipos de interés y plazos.
  4. Riesgo Operacional u operativo: Riesgo del mal funcionamiento interno de la propia entidad.
Estas entidades disponen de departamentos especializados en la gestión profesional de riesgo, y siguen determinadas políticas (con su planificación, ejecución y control) en relación a esta materia. Igual la política seguida por estas entidades no ha sido adecuada incurriendo en un gran riesgo de crédito, pero que estaba cubierto por unos activos que valían mucho. Posteriormente, a este riesgo se ha sumado el de mercado, pues aquellos activos no valen lo que, ellos y sus tasadores creían que, valían.  Finalmente, en algunas entidades, apareció el riesgo operacional por una mala gestión de directivos, cegados por remuneraciones variables, ligadas a resultados cortoplacistas y económicos.
La respuesta a la pregunta planteada más arriba parece obvia. Está claro que las entidades de crédito han realizado una gestión de riesgo nefasta. Que las debería hacer responsables de la situación de sobrendeudamiento privado existente en este país.
¿De dónde sacaban tanto dinero los bancos españoles? Sencillo, de los bancos alemanes y franceses, que no tenían dónde invertir en sus países y les salía mucho más rentable prestar dinero a los bancos españoles. Vuelta a empezar con la gestión de riesgos. Ahora, exigen a nuestros bancos que devuelvan lo que pidieron. Y sí que lo devolveremos, pero a qué coste.
Cómo parte de su actividad, y como cualquier empresa, si te equivocas lo pagas. Aunque estas entidades gozan de un poder grandísimo, tanto por su participación en multitud de empresas de diferentes sectores, como por su función en la economía. La función de intermediación que, no olvidemos, consiste en actuar como facilitador de crédito en una economía, de aquellos con exceso de ahorro a aquellos con necesidad de financiación. Además, actúa como como facilitador del sistema de pagos de una economía. Se puede afirmar que el sistema bancario es al capitalismo, como las arterias al cuerpo humano. Permite que funcionen los demás órganos. Dada la importancia de estas entidades, uno se debe plantear si es conveniente que sean de titularidad privada o pública. Piensen, ¿es suficiente con el control que sobre ellas ejerce el Banco Central o las legislaciones gubernamentales? ¿Cuál es el objetivo de cualquier empresa?
¿Y si alguien los hubiera parado?

¿EL FINAL DEL CAPITALISMO?

En esta entrada sólo voy a remarcar lo que, según Karl Marx (1818 – 1883) y sus seguidores provocaría el final del capitalismo.
En primer lugar, consideraba que las empresas tenderían a hacerse más grandes para así, eliminar competencia del mercado. En este proceso monopolista, las empresas sustituirán mano de obra por máquinas para, de esta forma, pagar menos salarios (se mantiene así la plusvalía). La sustitución entre mano de obra y capital conlleva un aumento de lo que se denomina Ejercito de Reserva de la Industria, que cada vez irá ejerciendo más fuerza hacia abajo en los salarios. Es aquí donde aparece el primer dilema del capitalismo. Si lo que genera valor (según Ricardo y Marx) a la producción es la fuerza de trabajo y cada vez se emplea menos, ¿qué le pasa al valor de los productos? Que baja.
En segundo lugar, las crisis de demanda se irán sucediendo en el sistema capitalista. Cada vez, el poder y riqueza se irá concentrando en unos pocos. Mientras, la gran masa “proletaria” será cada vez más mísera y pobre.
Con todo, llegará un momento en que el sistema capitalista será insostenible y esta caída traerá un sistema sin clases.
No es ni una reflexión ni lo que creo que está pasando. Simplemente, me ha venido a la cabeza y sustituyendo expresiones marxistas, por algunas más actuales, no sé…