¿Pacto o juego de trileros?

principal-en-busca-de-los-trileros-esHay personas que son más listas que otras, aunque cabe decir que, en muchas ocasiones, no siempre coinciden estas con las que más saben. Digo esto porque me parece que el PSOE, mejor dicho el equipo negociador, se ha confundido en ambos conceptos. Bien ha ido de listo y no tiene ni idea, o bien, saben mucho pero son más tontos que Abundio en sus múltiples versiones. Sigue leyendo “¿Pacto o juego de trileros?”

Pacto PSOE-C’s. El factor trabajo.

maxresdefaultEl acuerdo alcanzado entre PSOE y Ciudadanos muestra muy a las claras su intención. El texto del acuerdo va saltando entre medidas que suenan izquierdistas y otras más derechistas, junto algunas que cualquiera podría sumarse. Pero como ya hemos advertido en multitud de ocasiones, el neoliberalismo es muy hábil en la utilización del lenguaje. Aquello que puede sonar a “izquierdas” esconde en realidad un paquete de medidas que van en la línea de la Patronal y empresas del IBEX-35. Sigue leyendo “Pacto PSOE-C’s. El factor trabajo.”

Si yo fuera una empresa RESPONSABLE…

Si yo fuera una empresa RESPONSABLE estaría manifestándome todo el día. Le diría a mis representantes (léase la CEOE, por ejemplo) que, por favor, avisaran a los que nos gobiernan que están equivocándose mucho y nos están enredando el día a día.
Claro, sólo si soy una empresa RESPONSABLE, si no lo soy me va perfecto. Yo sé que en España la mayoría de grandes empresas lo son. Al menos eso nos dicen en sus extensos informes de sostenibilidad, o memorias de RSC, o como quieran llamarlo.
Según la Comisión Europea (281-COM2011) define la RSE: “la responsabilidad de las empresas por su impacto en la sociedad. El respeto de la legislación aplicable y de los convenios colectivos entre los interlocutores sociales es un requisito previo al cumplimiento de dicha responsabilidad. Para asumir plenamente su responsabilidad social, las empresas deben aplicar, en estrecha colaboración con las partes interesadas, un proceso destinado a integrar las preocupaciones sociales, medioambientales y éticas, el respeto de los derechos humanos y las preocupaciones de los consumidores en sus operaciones empresariales y su estrategia básica, a fin de:
– maximizar la creación de valor compartido para sus propietarios/accionistas y para las demás partes interesadas y la sociedad en sentido amplio;
– identificar, prevenir y atenuar sus posibles consecuencias adversas.
La complejidad de este proceso dependerá de factores como el tamaño de la empresa y la naturaleza de sus operaciones. Para la mayoría de las pequeñas y medianas empresas, especialmente las microempresas, es probable que el proceso de RSE siga siendo informal e intuitivo.”
Voy a considerar sólo tres medidas, quizás las más importantes, que se han tomado desde el Gobierno.

a. Se está recortando en Sanidad.
Las empresas responsables muestran un gran interés por el desarrollo profesional de sus trabajadores, empleados, profesionales, o sus personas. Se preocupan tanto que incluso les montan días de voluntariado para que colaboren con la gente necesitada. Pues bien, la salud de tus “personas” va a empeorar si no les pagas un sobresueldo para poder permitirse las pruebas del médico. Porque una empresa RESPONSABLE no quiere que sus trabajadores estén preocupados por la salud de su familia ni suya.

b. Nueva reforma laboral.
Ahora es más fácil despedir, modificar la situación laboral de un trabajador, lo puedo cambiar de puesto de trabajo, le puedo reducir jornada, sueldo, etc. Pero si yo fuera una empresa RESPONSABLE, y como antes he dicho, me preocupa, y mucho, el bienestar de mis profesionales no quiero que sufran enfermedades relacionadas con esta situación. Además, con el recorte en sanidad… Bueno, si también les reducen la prestación por desempleo, ¿cómo se podría invitar a alguien a abandonar la empresa si no puede cobrar nada o muy poco? Pensando como está la situación, no podría.

c. Recortes en educación.
Esto, si yo fuera una empresa RESPONSABLE, es lo que más me preocuparía. ¿Por qué? Las dos anteriores las puedo controlar, más o menos, puedo solventarlas (seguro médico, no aplicando la reforma). ¿Qué puedo hacer con los recortes en educación?
La educación de los hijos de mis trabajadores, les puedo ayudar a pagarse un colegio bien, sólo en su parte obligatoria, después que los beque el Santander con su maravilloso programa de colaboración en educación superior. Más o menos, lo vamos arreglando.
Pero bueno, el resto de grupos de interés, ¡que se apañen ellos!. He estado hablando de una empresa RESPONSABLE no una fábrica de solucionar problemas.
Aunque claro, si ya fuese MUY RESPONSABLE, y cuando elaborara la matriz de impactos de mis grupos de interés y los temas relevantes, lo haría con un proceso de diálogo. Claro, que al dialogar el proceso nos debería enriquecer a los dos, por lo que nos situaríamos a un mismo nivel, y sería un proceso bidireccional, perfecto y bonito. Después, tendría en cuenta las expectativas de mis grupos y trataría de integrarlas en mi core business. Y a ver, ¿cómo de bajo va a ser el nivel de mis grupos de interés dentro de unos años?
Igual debería cambiar de negocio y montar escuelas, hospitales y centros de día para mis grupos de interés. Si eso, cambiamos la definición y volvemos a la anterior: “la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores” 
Menos mal que soy RESPONSABILITO, que tampoco he abusado.

Pantalones de campana. La historia se repite.

Después de estas vacaciones creía que podía desconectar de las noticias sobre la crisis económica, y casi que lo he conseguido. Pero la vuelta tampoco ha reportado nada nuevo. Continuamos con el “haremos lo que haya que hacer”, “la austeridad es la única salida”, “no podemos gastar lo que no tenemos”  y toda la serie de sandeces que salen por la boca de quienes nos gobiernan.
En entradas anteriores he escrito sobre cómo se empezó a superar la Gran Depresión y de por qué es mentira que hemos gastado demasiado desde la Administración.  Entonces, con lo que mi conocimiento da de si, intentaré justificar, sencillamente, por qué mi oposición a la austeridad, en este momento.
¿Qué significa austeridad? En principio, la RAE nos lleva a consultar “austero” y esto nos dice:
austero, ra
1.     adj. Que obra y vive de forma severa y rígida:
vida austera.
2.     Sobrio, sin adornos:
vestimenta austera.
La primera acepción debería ser la norma básica del Gasto Público. El Gasto de las administraciones debe tener una finalidad y es la de mejorar el bienestar de la sociedad en su conjunto sin que por ello se deba incurrir en malGasto Público. La segunda acepción, nos dice que el Gasto Público debe ser lo estrictamente necesario. Fijémonos que todo es subjetivo, en mi opinión la austeridad se corta en cierto punto y en la del Gobierno parece no ser nunca suficiente.
 Pero, esta sobrevenida austeridad, ¿es lo que se necesita en estos momentos? La respuesta es facilísima, NO. No voy a explicar cómo obtener recursos, ya lo he hecho, sino hacia dónde vamos.
Sea correcto, conveniente o no, los economistas tienen (je je) la manía o afición de medir la riqueza de un país con el Producto Interior Bruto (1)
(1) PIB = C + I + G + X – M
En estos momentos, el consumo privado (C) está por los suelos ante las malas expectativas económicas. La gente no tiene dinero, el que tiene (algo, no hablo de los ricos) se lo guarda, porque está en paro, o tiembla ante la posibilidad. Además, la presión hacia los salarios es hacia abajo, nos aumentan los impuestos directos e indirectos.
Las empresas no invierten, ¿para qué? Si no van a vender, graso error (ya lo explicaré en otra entrada). No se han renovado aquello ya amortizado ante las malas expectativas, también provocadas por el bajo consumo.
Las Exportaciones han sufrido una mejoría en los últimos datos presentados por el Banco de España. Es normal, pues nos estamos abaratando relativamente en comparación con el exterior, por lo que nuestros productos son, relativamente, más competitivos. A costa de nuestra capacidad adquisitiva, somos más baratos y más pobres, también es lógico pensar en una disminución de las importaciones.
El Gasto Público (G) con la “austeridad”  se está reduciendo con su efecto contractivo sobre el PIB. No olvidemos que el G tiene un efecto multiplicador sobre el PIB, 1€ de gasto en la economía supone más de 1€ sobre el PIB.
Por tanto, tenemos unas macromagnitudes que restan al PIB y sólo al sector exterior (X – M) que puede sumar. ¿Cómo no vamos a estar en depresión? ¿Confía el Gobierno en que sea el sector exterior el que nos saque de esta? ¿Cómo? ¿Haciéndonos más baratos todavía?
Alemania consiguió superar la reunificación gracias al sector exterior (además de los recursos de la UE). Pero vender al exterior implica, que otros países nos compren y que seamos en algo mejores que nuestros competidores (en precio o en calidad). El exterior, al menos, al que nosotros vendemos (UE) no están como para tirar una traca por lo que no tirarán de nuestras exportaciones con fuerza. Espero, deseo, que el Gobierno no haya pensado en hacernos pobres hasta el punto de competir en precios con otros competidores (Eslovenia, Eslovaquia, etc) porque nos va a devolver a los 80 para recorrer un camino ya conocido.
Si la política europea no cambia (y parece que Hollande se ha ido a lo que Merkel quiere) nos esperan años de miseria y de tensiones entre países. ¿Qué como lo sé? Porque esto ya ha pasado y si nuestros gobernantes se leyeran algún libro de historia y alguien supiera de economía (no de política) otro gallo nos cantaría.
Parece que la historia, al igual que la moda, se repite y ahora nos toca el momento pantalones de campana.