CORRUPCIÓN E INSTITUCIONES PÚBLICAS

Miércoles, 20 de julio de 2011, sobre las 10 de la mañana, empiezo a consultar mi cuenta de Twitter, y empiezan a aparecer informaciones sobre si el President de la Generalitat Valenciana (Gobierno de una región situada al este del Estado Español) que tenía previsto declararse culpable de haber recibido una serie de trajes, chaquetas y otros regalos de una trama corrupta. Al final, por la tarde, tras una rueda de prensa presenta su dimisión. Esta historia la cuento, sin entrar en detalles, para que entiendan de dónde viene la idea de publicar esta entrada.
Aquellos que han leído la entrada en este blog titulada Ayuntamientos Responsables, ya sabrán mi opinión sobre si es necesario introducir criterios de gestión RSE en las instituciones públicas. En mi opinión, claramente sí.
La Gobernanza de una entidad pública tiene mucho en común con la de una empresa. Unas personas (socios) eligen a otras (administración) para que, en representación de ellos, tomen decisiones que beneficien a la sociedad (ídem).
Ante esta similitud, sería de aplicación a un organismo público uno de los 10 principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, el 10, que habla sobre esto:
Principio 10: “Los negocios deberán actuar en contra de la corrupción en todas sus formas, incluyendo la extorsión y el soborno.” (más información sobre este principio)
Nos dice el principio, que las empresas, que se adhieran a éste Pacto, lucharán activamente para que no se den casos de corrupción, en ninguna de sus vertientes. Por ejemplo, ninguna empresa pagará a ningún político de ningún país, para poder conseguir bajo exclusividad una determinada materia prima. Ni tampoco, ningún directivo/s recibirá regalos para favorecer contratos con determinadas empresas o con determinados países. ¿Parece lógico?
Algunos de ustedes pueden decir que continúa pasando. Cierto, pero hay que luchar contra ello. Hay que hacerlo tanto desde el ámbito social, como desde la empresa.
Desde el mundo empresarial hay que denunciar estos comportamientos, no hay que entenderlos, ni aceptarlos como algo necesario para trabajar.
Cuando escribo, ámbito social, me refiero (si estas sociedades no coinciden) tanto a la sociedad de dónde se produce el soborno, echando a los políticos corruptos, como desde la sociedad de donde proviene la empresa del soborno, castigando dejando de consumir sus productos, además de medidas legales. Las personas debemos entender que estos  sobrecostes los acabamos pagando.
Un error frecuente, consiste en considerar que las empresas vienen de países ricos y quienes reciben la corrupción son los países en vía de desarrollo. El caso de la introducción ha ocurrido en una región considerada medianamente rica de un país desarrollado.
¿Cren loss organismos públicos gestionados atendiendo a criterios responsables, cumplen el Principio 10? ¿Piensan que si las sociedades y empresas sancionaran estos comportamientos, éstos continuarían pasando?
Espero les sirvan las preguntas para reflexionar, y que casos como el de mi President no se repitan.
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AYUNTAMIENTOS RESPONSABLES.

Durante estos días estamos viendo como las nuevas administraciones locales y autonómicas se están constituyendo. Es ahora, cuando los nuevos gobiernos, elegidos por la ciudadanía, se tienen que poner a trabajar. Procedería pararse a reflexionar y pensar qué es lo que se podría hacer desde estos entes, más cercanos al ciudadano, para ser más RESPONSABLES con sus conciudadanos. Lo que se plantea es la necesidad de que los Ayuntamientos sean organizaciones socialmente responsables.
¿Podemos hablar de Responsabilidad Social de los Ayuntamientos?
Por supuesto, en cierta medida es lo que se está pidiendo desde “los Indignados”. El movimiento del 15M, está reclamando mayor participación de la sociedad en las instituciones (grupos de interés), menos privilegios para los políticos (gestores) y que se trabaje más para el pueblo (tener en cuenta las expectativas de sus stakeholders).
Si nos fijamos y cambiamos “Movimiento 15M”por grupos de interés, las reivindicaciones de este grupo serían muy semejantes a las que se le pueden exigir a una empresa en materia de RSC.
Un Ayuntamiento que actuara de forma responsable, lo haría porque está buscando la sostenibilidad, de él mismo y de la sociedad que lo rodea, desde las tres dimensiones típicas, esto es, sostenibilidad económica, social y medioambiental.
¿De qué manera puede actuar un Ayuntamiento de forma responsable?
Al ser un organismo público, este puede actuar de dos formas en favor de la sostenibilidad:
        Comportándose como un organismo socialmente responsable, y
        Favoreciendo el comportamiento responsable de las empresas que actúan en la localidad.
En mi modesta opinión, sería muy interesante que los nuevos Ayuntamientos empezaran a tener en más en cuenta a la RSC (me constan que algunos ya lo hacen) y seguramente, nos encontraríamos ante mejores escenarios que los actuales.