El Principio 10 del Pacto Mundial.

Existen en el mundo empresarial una gran cantidad de iniciativas gubernamentales, empresariales o multi-stakeholder a las que las empresas se pueden adherir. Con ello se muestra una voluntad de la propia entidad con el cumplimiento de los principios o compromisos de la iniciativa. Las temáticas son variadas pues abarcan desde iniciativas sectoriales a otras más generales.
De las últimas forman parte los Principios del Pacto Mundial que están elaborados a partir de Declaraciones y Convenciones Universales englobados en 4 grandes grupos:
a. Derechos Humanos. Principios 1 y 2.
b. Normas Laborales. Principios 3, 4, 5 y 6.
c. Medio Ambiente. Principios 7, 8 y 9.
d. Anti-corrupción. Principio 10.

Fijémonos que al ser declaraciones y convenciones universales recogen un mínimo a cumplir. Su idea principal es obtener un compromiso de cumplimiento de las grandes corporaciones cuando actúan en lugares donde la legislación, referente a estos 4 temas, es bastante laxa o fácilmente evitable.

El último principio incorporado en esta serie fue el relacionado con la corrupción. Este principio recoge el siguiente compromiso:

“Las empresas deben trabajar contra la corrupción en todas sus formas, incluidas extorsión y soborno”.

Con él se pretende evitar la competencia desleal entre empresas. Aunque también (y más importante) que mediante sobornos y chantajes se perjudique a la comunidad local por concursos, adjudicaciones y/o legislaciones sesgadas a los intereses de las corporaciones. Desde la Organización de Naciones Unidas se han implementado herramientas para la buena aplicación del principio, junto otras convenciones que en materia de anti-corrupción se han desarrollado. Una página muy didáctica para la interpretación del principio 10 es The Fight against Corruption.

Cuando estudié estos principios siempre se me comentó que lo que  se pretendía era que “las grandes compañías se comportaran en los países emergentes o en vía de desarrollo como en sus países de origen”. Se presupone, pues, que es en los países más pobres donde es más fácil corromper, o la legislación es mucho más laxa (gran error).

Estos días se están investigando unas donaciones ilegales que desde grandes empresas, o personas relacionadas con su gestión, se han hecho a un partido político (que se sepa). Además de ir en contra de la ley, se han cometido en un país que se pretende desarrollado (permítanme mis reservas) y en contra del Principio 10, arriba redactado y que se presume cumplir por estas empresas.
Según la noticia aparecida en el medio digital Diario.es del 31.01.13, “Los empresarios de Génova” empresarios relacionados con grandes empresas, algunas pertenecientes al IBEX35, habrían entregado diferentes sumas de dinero, no declarado, a un partido político. Es difícil demostrar, en estos casos, la relación entre estos pagos y tratos de favor por parte del Gobierno. Pero, estas cantidades escondidas en una presunta contabilidad no declarada, así como otros casos de corrupción, el Caso Gürtel, ciernen un halo de sospecha importante.

Las empresas que se adhieren a estos principios suelen hacerlo mediante una declaración de compromiso firmada por el Presidente o Consejero Delegado. La intención es que, al nacer la voluntad del vértice superior jerárquico, se le otorgue importancia al compromiso, no sea tanto considerado como una política particular, sino que más bien, se integre en el business core de la empresa.

Pero, ¿qué pasa si la persona firmante de la declaración, hace a título personal, “donaciones” no muy claras a partidos políticos? ¿Existe alguna norma, regla o compromiso que penalice estas actuaciones? ¿Se castiga a las empresas a no participar en concursos públicos? ¿Es consciente la sociedad de la importancia de vigilar comportamientos corruptos pues nos perjudican en muchos aspectos? ¿Hace la Global Compact públicas las empresas que han actuado en contra del compromiso firmado? (SON DUDAS QUE INTENTARÉ RESOLVERME)

Me preocupa bastante el hecho que las empresas que participan en estas feas actuaciones no hayan entendido bien lo que han firmado, o, aquello a lo que se han comprometido. No sé, en mi opinión, parece claro. No respetar unos valores básicos como son el respeto a los derechos humanos, a tus trabajadores, al medio ambiente y la sociedad, demuestran el tipo de persona que no cumple los principios.

Pero no me gustaría acabar esta larga entrada sin decir también que en la corrupción están los que corrompen y los corrompidos. Los últimos si representan al Gobierno de un país, a sus gentes, cometen un delito por cada uno de los habitantes a los que representa.

Si las instituciones que conforman una sociedad no están limpias de sospecha pierden legitimidad y con ello, la democracia su fuerza.

@Paco_Cervera

Nota: No he querido mencionar el nombre ni de personas, ni empresas implicadas, las pueden leer en la noticia enlazada. De las que en ella aparecen casi todas son socias de la Global Compact y por tanto adheridas al Pacto Mundial.
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Reforma Empresarial

Venimos de la anterior entrada, en la que se pretendía hacer un resumen de la evolución en el tiempo de las diferentes acepciones que ha tenido la palabra empresario. Al final del mismo lanzábamos unas cuestiones, que de manera crítica voy a intentar responder. No me gustaría que nadie entienda lo siguiente como un ataque al sector empresarial, ni pretendo echarle la culpa de nada. Simplemente, la intención es señalar que no debe recaer sobre la gente trabajadora todas las reformas, quizás sería interesante enfocar las reformas en el fomento de ciertos aspectos del empresario.

Sigue leyendo “Reforma Empresarial”

EL CONCEPTO DE EMPRESARIO EN EL TIEMPO.

El nuevo Presidente del Gobierno español prometió ayudas a “emprendedores”. Es sobre este concepto último, el de emprendedor, el que me gustaría reflexionar.  Varios serán los enfoques, así como varias las críticas. Volveré a dividir en dos la entrada para que resulte más amena su lectura. 
En la primera, haremos un repaso a los diferentes enfoques que los economistas han dado a lo que entendemos por “empresario”, como sinónimo de “emprendedor”. En la segunda entrega, intentaré hacer una exposición crítica y razonada sobre aquello que son y deberían ser, en mi modesta opinión, los emprendedores beneficiarios de las subvenciones y apoyo incondicional del Gobierno.
Empezamos haciendo un repaso a los diferentes enfoques que ha recibido el concepto de empresario.
1. El empresario en los clásicos.
Para los clásicos (Smith, Ricardo, Mill), era el propietario de la empresa, la persona que asumía el riesgo del negocio al aportar una determinada cantidad de capital. Hasta mediados del XIX, no se empezó diferenciar entre capitalista y empresario.
Para Alfred Marshall, el empresario era aquel que coordinaba los factores de producción. Pasaba a tener esa condición de cuarto factor de producción.
2. El empresario riesgo de Knight.
Para este autor, era el riesgo lo que define al verdadero empresario, pues está avanzando unas rentas ciertas a los factores de producción a cambio de un precio o demanda inciertos.
Sería la incertidumbre la que justificaría los beneficios.
3. El empresario innovador de Schumpeter.
Para este autor, el verdadero empresario era aquel que aplicaba una innovación al producto o a su manera de producirlo. Ésta le otorgaba un periodo de cierto monopolio. En el qué podía cobrar un precio alto y obtener beneficios extraordinarios. A medida que entraban empresarios imitadores, los beneficios extraordinarios  iban menguando hasta desaparecer.
Para Schumpeter, era la capacidad de innovar la que merecía ser recompensada con los beneficios extraordinarios.
4.  La tecnoestructura de Galbraith.
Explica un concepto de empresario formado y especialista en su función de gestión, que forma parte de un comité o grupo que es el que dirige las grandes empresas y con incentivos a actuar según sus intereses más que el de los propietarios. Galbraith delimita este tipo de empresarios a las grandes empresas de sociedades industriales, con tanto poder que no se rigen por las fuerzas del mercado.
5. El empresario descubridor de oportunidades de Kizner.
Para este autor el empresario es una persona que está siempre alerta ante nuevas oportunidades de mercado. Una característica que le hace bueno es la anticipación ante nuevas tendencias.
6. El empresario actual.
En la actualidad, y dependiendo del tamaño de la empresa, nos encontramos ante un mix de conceptos de empresario que pasaría por Knight, Galbraith y Kizner.
¿A cuál de estos empresarios se refiere el Presidente? ¿Qué tipo de empresarios tenemos en España? ¿Todos se merecen una ayuda por contratar trabajadores? ¿Todos deben ser considerados emprendedores? En la siguiente entrada se reflexionará sobre estas cuestiones, de forma crítica. Avanzo que el problema en España no está en los trabajadores, se debería prestar atención al grave problema que tenemos con la mentalidad empresarial.