Brotes verdes. Los datos deben de estar equivocados.

Se acaban de publicar los datos correspondientes a la Contabilidad Trimestral del primer trimestre del 2013, por parte del  Instituto Nacional de Estadística (INE).  Con los números en la mano se explican y comparan con los mensajes que se lanzan desde el Gobierno de la Nación, optimistas, y las recomendaciones que desde la Unión Europea se han hecho para que se apliquen en nuestro país.

Elaboración propia, a partir de datos de la Contabilidad Trimestral, TI2013, del INE
Podemos apreciar lo preocupante de las tendencias en cada uno de los componentes del PIB.  Se aprecia como el PIBpm este último trimestre ha tenido un descenso del 1,2% respecto al mismo trimestre del año anterior, lo que nos dice que nos estamos hundiendo un poco más en esta depresión. Aunque, sin contradecir lo anterior, la caída es inferior a la sufrida el anterior trimestre, el  TIV2012, del 2,1%. Este dato se ha pretendido explicar como un “brote verde” por parte del Gobierno, pero, ¿no es muy precipitado? ¿Está avalado por algún dato más?
El consumo final de las familias y de las Administraciones Públicas ha descendido (-2,8%) y la inversión empresarial (-11,6%). Sólo el sector exterior puede darnos este “brote verde” y así es. Las exportaciones crecen a un ritmo del 5%, mientras que las importaciones de bienes y servicios han descendido un 5,8% respecto del mismo trimestre del año anterior.  En datos absolutos, las exportaciones han supuesto este trimestre 85.639 millones de euros y las importaciones 78.834 millones de euros, lo que arroja un superávit comercial de alrededor de los 7.000 millones. No cabe duda que esta situación, la del sector exterior, es positiva para nuestra economía, pero ¿es suficiente? En principio no. Es insuficiente para pagar lo que se debe al exterior a un ritmo deseable. Pero, en mi opinión más importante, no sirve de mucho, de nada, para nuestro mercado laboral.
Las exportaciones del IT2013 son unos 8.000 millones superiores a las del mismo periodo del 2011, 4.000 millones más que el 2012. Es un dato interesante que animaría la producción de nuestro país.  Pero también es verdad que este crecimiento es por una mejora de la competitividad vía costes, por una bajada de los salarios. Estamos mejorando la demanda exterior, pero a costa de nuestra demanda interna, que supone un 97% de nuestro PIB. ¿Cómo se va a crear empleo en nuestro país si pretendemos crearlo por el estímulo de sólo un 3% de nuestro PIB?
En un solo trimestre se han destruido más de 200.000 puestos de trabajo, un auténtico desastre. Pero si nos fijamos en el ritmo vertiginoso en el que se reduce la inversión en nuestro país, nos da como resultado un futuro muy dramático. 
¿Qué propone la UE para España? Más impuestos y más precariedad. La subida de impuestos se enfoca con una subida de IVA, aumentando las bases, o eliminando los tipos super y reducido. Aplicar una nueva reforma laboral que en boca de ellos significa menos protección a los trabajadores, menos salarios y despido más barato, si puede ser. La dirección de ambas medidas redunda en una menor demanda interna lo que provocaría un mayor retroceso económico y más desempleo.
No encuentro los “brotes verdes” por ningún lado, pero el Gobierno afirma que los hay. Además, la UE no “recomienda” medidas como si los hubiera, también. Con todo, asumo que los datos deben estar equivocados.
@ReponsEcon

Anuncios

"Austericidio" alemán a los Objetivos de Europa 2020

La Comisión Europea en su COM (2010) 2020, “Europa 2020. Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador” establece cinco objetivos a cumplirse para el año 2020. Con la consecución de estos objetivos se persigue que la Unión Europea se sitúe en una posición competitiva ante el nuevo orden mundial que se está estableciendo con la crisis actual.

Las tres prioridades que se persiguen son:
 – Crecimiento inteligente: desarrollo de una economía basada en el conocimiento y la innovación.
– Crecimiento sostenible: promoción de una economía que haga un uso más eficaz de los recursos, que sea más verde y competitiva.
– Crecimiento integrador: fomento de una economía con alto nivel de empleo que tenga cohesión social y territorial.
Estos objetivos se establecen para el total de la UE y para cada país y son:
– El 75 % de la población de entre 20 y 64 años debería estar empleada.
– El 3 % del PIB de la UE debería ser invertido en I+D.
– Debería alcanzarse el objetivo «20/20/20» en materia de clima y energía (incluido un incremento al 30 % de la reducción de emisiones si se dan las condiciones para ello).
– El porcentaje de abandono escolar debería ser inferior al 10 % y al menos el 40 % de la generación más joven debería tener estudios superiores completos.
– El riesgo de pobreza debería amenazar a 20 millones de personas menos.
No puedo estar en contra de estos objetivos aunque quiera, pero hay algo que me hace desconfiar y son las medidas que se toman para conseguirlos. En la carta que el Presidente de la CE escribe como introducción, ya establece como principal problema de la UE “la deuda que se ha generado”. Llego a comprender que hay que devolver la deuda, pero no que este sea el principal problema de la UE, ni tampoco si esto es así, por qué se establecen estos objetivos.
Veamos los objetivos para el Estado español:
1. El 74% de la población entre 20-64 años debe estar trabajando para el 2020. En el 2011, el porcentaje era del 61,6. Se considera que hasta el 2014 no se creará, previsiblemente, empleo, debido sobretodo a la falta de crecimiento en las economías de la UE. Pero, hay algo en este objetivo que no me acaba de gustar, y es su nula referencia a la calidad de la ocupación.
2. El 3% del PIB debe invertirse en I+D. ¿El español? ¿Estamos de broma? Se está reduciendo alarmantemente la inversión en este concepto, sólo necesitamos echar una ojeada a la prensa para una constatación. Para el 2011, la previsión es que el porcentaje sea del 1,31. Estamos a más de la mitad de la consecución del target.
3. La tasa de abandono escolar prematuro debe estar en menos del 15% en España (del 10% en la UE) y la tasa de personas entre 30-34 años con estudios terciarios debe ser del 44% (40% para la UE). Los recortes que en un periodo de tiempo tan corto se han ejecutado en las partidas relacionadas en educación, sólo pueden suponer un empeoramiento de ambos datos. Desde el 2006 la tasa de abandono se ha reducido de un 31% a un 26,5% en el 2011. Pero, ¿cómo evolucionará? Tanto la educación primaria, secundaria y terciaria están siendo perjudicadas por la “crisis”. La tasa de personas con educación terciaria se observa que está por encima del objetivo europeo para el 2020, aunque el objetivo para España es del 44%, es decir, superior a la media europea. En algo somos buenos, tenemos buena formación terciaria, y de ello se benefician en Europa.
4. Reducir al menos en 20 millones el número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social. No existe un objetivo específico para España. Y menos mal, porque con la reducción de ayudas públicas a desocupados, enfermos, etc. vamos aumentando las personas en riesgo de exclusión social de forma alarmante.
5. Los objetivos sobre cambio climático y energía, también conocidos como 20, 20 y 20, puesto que se traduce en un triple objetivo. La reducción de la emisión de gases invernadero debe situarlas en un 20% menos que las del 1990. El 20% de las energías utilizadas deben ser renovables. Se debe mejorar la eficiencia de consumo energético en un 20%. En la situación actual muchas voces se centran en la economía a corto plazo, olvidándose del largo plazo lo que claramente perjudica a los objetivos medioambientales.
Nos debemos plantear si las medidas tomadas, que desde Europa y desde el propio Gobierno estatal, sirven para la consecución de unos objetivos que se plantearon en el 2010. Es importante el cuándo se establecieron porque o demuestran la ceguera de unos políticos ante lo que están viviendo, o bien, la poca importancia que se le da a saltarse lo firmado.
En todo caso, se deben poner en valor los objetivos y trabajar para la consecución de los mismos desde este momento. La realidad nos muestra unas fuerzas contrapuestas en el conjunto de la UE. Mientras unos países trabajan para ellos, los del Norte, otros países nos vemos obligados a verlos como quimeras, los del Sur. El “austericidio” alemán nos condena a una doble velocidad como la que vivíamos antes de la entrada en la CEE, pero con la falta de libertad de movimientos de la pertenencia a la UE.

@Paco_Cervera

WEBGRAFÍA